Las "fake news" aprietan pero no ahorcan a los medios de comunicación

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Las omnipresentes “fake news” (provenientes de un caos político cuyo estruendo se escucha en casi en todas partes del planeta) han disminuido notablemente la reputación de los medios de comunicación. Aun así, se observa rayos de esperanza. Así lo indica al menos un reciente estudio de la agencia de relaciones públicas Edelman.
El informe, para cuya realización se llevaron a cabo entrevistas a 33.000 personas en 28 países diferentes, expone que la confianza en los medios ha decaído los últimos dos años. Aun así la gente es cada vez más atenta a la hora de clasificar los canales en los cuales se suministra de información.

El consumidor más cuidadoso

Siete de cada diez personas señala que las “fake news” son para ellas motivo de preocupación. Y por esta razón el consumidor está siendo muy cuidadoso cuando posa sus ojos en material informativo, diferenciando con claridad entre redes sociales, motores de búsqueda, webs de noticias y medios tradicionales.
“Durante el último año hemos observado un aumento de la confianza en la periodismo en su vertiente más clásica y una caída de la confianza en las plataformas”, apunta Stephen Kehoe, director global de reputación de Edelman.

La confianza del consumidor

La confianza del consumidor en las plataformas pegó, sin embargo, el estirón durante el último año en 7 de los 28 países evaluados por Edelman en su investigación. Entre esos países destacan Singapur, Malasia y China, donde existe una fuerte y clara censura en los medios de comunicación y las plataformas (las redes sociales) se vuelven muy a menudo en canales alternativos para la discusión de temas políticos.

No creer en la noticias

En países emergentes como (India, Birmania y Filipinas, por ejemplo) el bajo nivel de formación de la población (unido a la poca accesibilidad de las redes sociales) se ha traducido, eso sí, en una increíble proliferación de las “fake news”.
De igual manera, al margen de estos mercados, la gente se está convirtiendo cada vez más incrédula a la hora de valorar las noticias que llega a sus manos y a poner en valor el trabajo de los periodistas y los reporteros.

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