¿Qué contenidos resuenan en las cada vez más omnipresentes Stories de las redes sociales?

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Luego de ahí migraron a Instagram, donde comenzaron volverse populares en muchos más terrenos de población que los que ya usaban Snapchat, y, una vez que parecía que se conocían mejor, comenzó su boom y su condición de omnipresentes. Todos los grandes tecnológicos se inclinarán a lanzar sus Stories y las Stories empezaban a transformarse en una suerte de mínimo por el que había que apostar.

Las reglas de las Stories

Las normas de los contenidos para las redes sociales parecen simples y claras, o al menos las marcas deberían tenerlo ya claro en estos tiempos. Los contenidos audiovisuales deben ser de alta calidad, porque nada hace más por dañar la imagen de la marca que unas fotos míseras o unos vídeos con una mala resolución; los posts deben poseer una excelente escritura, tanto en contenido como en continente y las faltas de ortografía no deben estar presentes; y todo lo que se sube debe tener una funcionalidad y debe aportar algo. A pesar de esto, esas reglas son mucho más tolerantes cuando se trata de las Stories.
Las Stories le permiten compartir contenidos que no son tan importantes, pero que resultaban interesantes por algún motivo, y, sobre todo, le establecen un nivel de exigencia en ciertos elementos menor. Las fotos o los vídeos no tienen por qué ser tan buenos y no necesariamente estar tan trabajados. Es algo fugaz y está abierto a lo más rápido. Lo importante no es subir por ejemplo a una Story un vídeo con un acabado profesional de una presentación de producto. Lo importante es que el vídeo sea colocado en el momento adecuado en el que tiene que hacerlo.

The Guardian y su descubrimiento

The Guardian,  ha analizado por qué triunfan ciertos contenidos en las Stories de Instagram y que logra establecer qué es lo que se espera de este formato.
Los vídeos tienen mucha más popularidad  que las fotos, afirmaron, aunque dedicarles muchos recursos no vale la pena. Hacer un guión, grabarlo en un estudio y hacer un trabajo de mucha edición (como puede llegar a funcionar por ejemplo en Facebook) no tiene un retorno tan alto como podría parecer en este formato. «Era básicamente demasiado laborioso para el retorno de la inversión», explica una de las responsables a Digiday.
Los vídeos cortos o los gráficos estáticos funcionan mejor y logran un mayor porcentaje de vistas completas (llegan al 45%). De hecho, no solo han facilitado los contenidos, sino que también los han hecho más casuales. Como señala un analista, los han hecho más al estilo Buzzfeed, metiendo más cosas de la cultura de internet que impacta en los jóvenes como emojis y un lenguaje más coloquial.

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